viernes, 17 de diciembre de 2010

Día de perros

Hoy empezó bien, aunque más temprano de lo necesario. Anoche me desperté dos veces con pesadillas. Llevo todo el día (o casi todo) trabajando. Después recibí una noticia que, incluso siendo esperada, me pilló por sorpresa. Y aquí sigo trabajando y trabajando en algo que no me apetece hacer.

Sí, hoy tengo un día de perros. Al menos, mi humor no ha llegado a esos niveles. Pero nunca se sabe...

jueves, 16 de diciembre de 2010

A Dios pongo por testigo...


"A Dios pongo por testigo que no podrán derribarme. Sobreviviré, y cuando todo haya pasado, nunca volveré a pasar hambre, ni yo ni ninguno de los míos. Aunque tenga que mentir, robar, mendigar o matar. ¡A Dios pongo por testigo que jamás volveré a pasar hambre!"

(Vivien Leigh como Scarlett O'Hara)

Gran frase de la literatura y del cine. Hace años que disfruté del libro (más intenso y polémico que la versión fílmica) y tengo ganas de ver la película, otra vez. Quizás la décima o algo así, claro que nunca la he visto en idioma original, porque en televisión siempre la doblaban.

Hoy como no tengo fuerzas para más, la comparto.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Prefiero quedarme donde estoy

Muchas veces hemos oído la frase: "Cualquier tiempo pasado fue mejor". Pero, ¿fue mejor realmente? Tendemos a idealizar el pasado, a recordar prioritariamente las cosas buenas que nos ocurrieron, mientras nuestro cerebro oculta, tiñe o difumina ciertos episodios "traumáticos" o malos en nuestra vida. Y es lógico que así sea. Si bien aprendemos de lo positivo y lo negativo que nos ocurre, y eso nos convierte en las personas que somos actualmente, no podemos evitar la tendencia a darle más importancia a los buenos momentos.

Me pregunto esto por una pregunta que se planteó durante el almuerzo, recordando algo que se había comentado en los días previos. Sin recordar con exactitud la fuente, la idea era que se proponía que en la Edad Media se vivía mejor que ahora. Por supuesto que la primera reacción es a negarlo con una sonora carcajada. Pero pensándolo bien...

Si lo miramos desde el punto de vista sanitario, sin duda que estamos mejor ahora. En cuanto a derechos, también hemos avanzado. No obstante, si apuntamos hacia el pasado desde el punto de vista de la brecha social postcapitalista, del terrorismo y de la magnitud de los conflictos, probablemente no podamos aseverar con total seguridad nuestra respuesta.

La separación entre ricos y pobres se ha hecho abismal. Siempre han existido ambos extremos, pero ellos se han ido alejando en las últimas décadas. En cuanto al terrorismo y los conflictos, pasamos de situaciones locales o muy delimitadas, a una amenaza global.

Como en todo, creo que no existe una respuesta prudente ni suficientemente documentada. Las cosas cambian, evolucionan, mejoran o empeoran, pero es muy complicado comparar dos etapas distintas en el desarrollo social, económico, político y humano. Resultaría hasta peligroso hacerlo, porque podríamos caer en una falacia histórica que repercuta en un retroceso de ciertos privilegios o avances que jamás deberían volver atrás.

Me quedo con el ejercicio nostálgico: recordar personas, momentos, canciones, películas, series e hitos de mi niñez y adolescencia. Recuerdos buenos y malos, imborrables. Pero siempre llego a la misma conclusión: no volvería atrás por nada del mundo. Prefiero quedarme donde estoy y esperar tranquilamente un futuro lleno de intenciones, voluntades y deseos.

martes, 14 de diciembre de 2010

Temporada de premios

Anunciadas las candidaturas a los Globos de Oro y con algunas referencias de los premios de la crítica en los últimos días, se abren las apuestas para la temporada de premios del cine y también de la televisión.

Por ahora me voy a detener en las categorías de TV, porque para las del cine ya habrá rato. En los galardones que entregará la crítica extranjera el 16 de enero de 2011, la favorita es "Glee" con 5 nominaciones (Mejor Serie y las 4 categorías actorales en el ámbito de comedia). Le siguen con 3: Modern Family, Boardwalk Empire, 30 Rock, Dexter, The Good Wife, Mad Men, Los Pilares de la Tierra y Temple Grandin.

Se quedan con dos posibilidades: The Big Bang Theory, The Big C (uno de los mejores estrenos), Nurse Jackie, Carlos, You don't know Jack y The Special Relationship. Las últimas tres todavía no se han estrenado en España.

Y entre las que recibieron sólo una nominación están The Closer (para Kyra Sedgwick), House (para Hugh Laurie) y United States of Tara (para Toni Collette), entre otras.

Por cadenas, HBO lidera como casi siempre las opciones con 12, seguidas de 8 para Showtime, 6 para CBS y FOX, 5 para AMC, 4 para NBC y 3 para ABC, manteniendo la tendencia de los últimos años.

La lista completa se puede consultar en la página de los Globos de Oro (en inglés). Yo ya tengo mis votos, aunque como siempre no necesariamente coinciden con mis preferencias (¿se entiende?):

Mejor Drama: creo que se lo darán a Boardwalk Empire por ser la revelación del año o caerá en manos de los Mad Men, otra vez.

Mejor Actriz de serie dramática: Julianna Margulies o Kyra Sedgwick tendrán que luchar por el premio.

Mejor Actor de serie dramática: Debería ser para Bryan Cranston, que no hace más que acaparar buenas críticas y premios. A Michael C. Hall no creo que se lo den de nuevo y el Jon Hamm de Mad Men ha tenido ya lo suyo.

Mejor Comedia o Musical: Aquí lo tengo difícil, porque me gustan casi todas. La segunda temporada de Nurse Jackie ha sido floja, así que no creo que le toque. Las demás tienen todas las papeletas. Cualquiera de ellas tiene mi voto.

Mejor Actriz de comedia: Laura Linney, sin duda.

Mejor Actor de comedia: Alec Baldwin o Jim Parsons, aunque voto más por el segundo.

Mejor Actriz secundaria en comedia: Jane Lynch o Sofía Vergara. Me gustaría más la colombiana.

Mejor Actor secundario en comedia: Eric Stonestreet por Modern Family.

Desahogo tecnológico

Tengo mono de Internet. La conexión está un poco "saltarina" esta mañana y debo reconocer que me pone bastante nervioso. Ahora mismo, tengo ganas de coger el router y lanzarlo por la ventana para que se haga mil pedazos.

Odio sentir esta dependencia, pero también la asumo. Ya lo he dicho hace poco en pasados posts, pero tengo una necesidad electrónica que supera con creces la normalidad. Estoy interconectado y me gusta estarlo. Ahora bien, cuando quiero desconectar -que también tengo esos días- me gusta ser yo quien lo decida y no un ente ajeno el que impida mi comunicación con el mundo.

En eso estamos vendidos y dependemos de las empresas. ¿Cómo es posible que haya continuamente problemas de conexión a Internet? Señores empresarios, nosotros los usuarios pagamos por un servicio que, de cuando en cuando, no se presta. ¿Alguien nos devuelve ese dinero o nos compensa de alguna forma? No, todo son problemas y cargos en la cuenta.

Da la casualidad que dependo de internet para trabajar y, si no puedo conectarme, es tiempo valioso que pierdo. ¿Quién me paga por el tiempo perdido? Nadie. Solamente me queda sentarme y esperar a que se dignen a cumplir con su parte del contrato. El punto es que, por ejemplo, si los autobuses o el metro dejan de funcionar o lo hacen de forma irregular, se abren expedientes, investigaciones o se ponen servicios alternativos. Al menos tienen la decencia de prevenir.

Sin embargo, el caso de las compañías telefónicas o de cualquier proveedor de Internet, nunca lo hacen y, mucho menos, se excusan. Simplemente si llamas, te sale una grabación que dice "Hemos detectado una avería en su zona, estamos trabajando para solucionarlo" (o algo así). Mira que no hay que ser muy inteligente para darse cuenta de eso, por algo llamo al servicio técnico. Y creen que con esa estúpida grabación, pondré una sonrisa de alivio, respiraré tranquilo y esperaré a que se restablezca el servicio. ¡Menuda gilipollez!

Bueno, que ya me he desahogado un poquito. Sigo peleando con la conexión...

lunes, 13 de diciembre de 2010

Como magdalenas...

Como no puedo tomar una decisión sobre la foto que quiero poner, pongo ambas: dos hornadas de magdalenas caseras. Ahora sí que resultaron y debo decir en mi defensa que el error no estaba en el cocinero, sino en la receta. ¡Alivio!

Receta:

125 gramos de mantequilla sin sal reblandecida
150 gramos de azúcar blanca
2 huevos grandes
75 ml de leche
60 gramos de coco rallado
2 cucharaditas de ralladura de limón
185 gramos de harina con polvos de hornear (con levadura o self-raising)

Precalentar el horno a 180ºC. Preparar los moldes de magdalenas con la base de papel.

Batir con batidora eléctrica la mantequilla con el azúcar hasta que esté suave. Agregar los huevos de uno en uno y mezclar bien. Agregar la leche, el coco y la ralladura de limón. Seguir mezclando y, a la vez, agregar la harina poco a poco.

Con una espátula o una cuchara de madera terminar de mezclar bien los ingredientes. Poner la mezcla en cada uno de los moldes, hasta 2/3 (para que suba). Hornear entre 20 y 25 minutos en medio del horno. No abrir la puerta hasta que pase el tiempo. Dejar enfriar y guardar en un recipiente con tapa.

Es fácil excederse en la mesa

El sábado estuve viendo "Como agua para chocolate" en parte por placer, en parte por trabajo. Tenía que escribir sobre el hambre como tema central de la revista Versión Original para febrero de 2011 y, tal como mencioné en el artículo, mi primera reacción ante la sensación de hambre es la comida.

Disfruté nuevamente de la opulencia de los platos, de la cercanía entre cocina y erotismo, de magia y satisfacción. Laura Esquivel, la autora del libro, relató con gracia y éxito la mezcla de esos ingredientes.

Y es que la cocina es placer en estado puro. No sólo comerla, sino también prepararla. Cada paso, desde la compra de los ingredientes hasta su disfrute en el plato es un proceso, por qué no decirlo, casi mágico. Me gusta cocinar y me gusta comer. ¿Es eso pecado? No creo. El exceso, se dice, siempre es malo. Pero es tan fácil excederse en la mesa para luego llenarse de culpabilidad...

Como los días pasados tuve algunas malas experiencias culinarias (repostería que no resultó, platos que no salieron como quería), me veo obligado a resarcirme. Y no fueron malas por no disfrutar del proceso, sino porque todos tenemos malos días. Tenemos derecho a ellos.

No obatante, hay pocas cosas que me provoquen más frustación que el fracaso en la cocina. Por eso, como decía, tendré que probar nuevamente. No suelo darme por vencido, mucho menos, en mi faceta de cocinero. Así que a probar, a crear y a disfrutar del proceso de alquimia de los ingredientes que, por el momento, es mi única distracción en unos días de intenso trabajo frente al PC, casi sin salir de casa.

Nota: Agrego una viñeta de "Dosis diarias" muy relacionada con el tema de cocina, placer y culpa.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Escribir es como hacer el amor


"Escribir es como hacer el amor. No te preocupes por el orgasmo, preocúpate del proceso".

(Isabel Allende)
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...